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Terapia Asistida con Perros
 

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Es una forma novedosa de trabajar desde la psicopedagogía los aspectos educativos que tanto les cuesta a nuestros/as niños/as, una fuente de motivación enorme, ven el espacio terapéutico diferente, carente de la animadversión asociada a las dificultades en el ámbito educativo. Brinda el espacio para superar las dificultades en un ambiente de cooperación y confianza. El perro proporciona refuerzo continuo a su trabajo, aumentando de este modo su interés, su motivación y los resultados del trabajo.

Fomenta:

  • Desarrollo de la autonomía.

  • Mejora de la autoestima.

  • Percepción de autoeficacia.

  • Motivación

  • Aumento del esfuerzo

  • Permanencia en la actividad

  • Refuerzo del vínculo terapéutico

  • Aumento en la evolución en la consecución de objetivos terapéuticos

  • Disminución de conductas que dificultan el desempeño. 

 

Respecto a las FAMILIAS, vienen motivados a jugar con sus amigos perrunos sin OPONER RESISTENCIA, y al mismo tiempo mejoran sus resultados en la terapia. La participación del perro permite establecer un vínculo terapéutico, favoreciendo la adherencia y motivación en el tratamiento y con ello la participación.

El apego y el vínculo que se establece con el perro explica la efectividad de la Terapia Asistida con Perros.